CARTA
A UNA ORIENTADORA
Querida O.:
No tuve tiempo de
valorar contigo lo sucedido en la última reunión preparatoria para el tránsito
de los alumnos y alumnas de tu colegio a mi Instituto . Quiero que sepas que
estoy muy agradecido por tu colaboración
y tu capacidad de iniciativa. Debe resultar descorazonador intentar
desarrollar un trabajo de equipo con esos maestros y maestras tan reacios a las
nuevas metodologías. Es que se muestran renuentes a adaptarse a la realidad
cambiante y compleja de la sociedad actual. Siguen anclados en sus anticuadas
prácticas de soltar el sermón e introducir conocimientos en las cabecitas de
los niños y las niñas, ¡como si fueran huchas!. No sabes bien cómo admiro el
temple y la paciencia que derrochas con ellos. Magnífica tu intervención sobre
la importancia de desarrollar las competencias básicas, especialmente las de
Lengua y Matemáticas y tu acertada puntualización sobre la competencia para
aprender a aprender. Desde luego, demostraste empatía, sensibilidad, tolerancia, coherencia, flexibilidad y
equilibrio emocional. Por cierto, tu mención final a la necesidad de un plus de
implicación motivada por nuestra labor de formar personas (¡per-so-nas!) me
pareció, sencillamente, genial. ¡Ah, lo olvidaba!: Avísame cuando comiences las
sesiones sobre técnicas de estudio. Ya sabes que me interesan sobremanera.
Cambiando de
tema, recuerda felicitar a J., tu marido, por su nuevo nombramiento en la Consejería.
¿Qué tal le va? Dale recuerdos. Dile que se deje ver, que se le echa de menos
por el Sindicato. Aunque ya me imagino, conociéndolo, que estará volcado con su
trabajo. Al fin y al cabo, estamos para lo que se nos necesite. M., mi mujer,
te envía recuerdos. Muy a su pesar, tuvo que dejar las clases en el Colegio por
su traslado al C.E.P. No para de trabajar, ya sabes, continuamente implicada en
nuevos proyectos, siempre apostando por la innovación. Seguro que te interesará
su último proyecto de Moodle para docentes. Aunque no está tutorizado me parece
una interesantísima herramienta de autoformación del profesorado. ¿Te apuntas? Así
podríais recordar viejos tiempos. Le iría bien charlar contigo. Últimamente
está un poco preocupada. ¿Te acuerdas de nuestro hijo mediano, L.? No nos ha
quedado más remedio que cambiarlo de Colegio, ya que tenía una tutora incapaz
de formarse en nuevas tecnologías. ¡Qué te voy a contar! M. no estaba de
acuerdo, en un principio, con matricularlo en los Escolapios, ya conoces
nuestra implicación con la Escuela Pública, pero la situación se estaba tornando
insostenible. Ya trataremos nosotros de contrarrestar la influencia de los
aspectos ideológicos en los que nuestra discrepancia es evidente.
Por mi parte, como te
comenté, decir que me incorporaré a la Inspección, tras mi nombramiento, el
curso que viene. Este año, por primera vez, reservaron puestos de
Inspectores para directores de centros mediante concurso de méritos. Me
presenté con escaso convencimiento y superé las pruebas. No sabes lo que me ha
costado tomar esta decisión, pues temo quedar atrapado en tareas burocráticas
que, como hemos comentado a menudo, no son santo de nuestra devoción. Al final,
ha pesado más la posibilidad de
coordinar y dinamizar el trabajo de los orientadores y las orientadoras,
tarea en la que me pienso involucrar al máximo. Seguiré apostando por la
equidad del sistema, desarrollando modelos organizativos, metodológicos y didácticos que
favorezcan la inclusión y
la protección de los más vulnerables para que puedan superar las barreras que
se encuentren en su recorrido escolar. Para ello estamos dispuestos a dar la
cara, aunque nos la partan.
Por cierto,
M. me acaba de recordar que nos veremos el viernes en la cena solidaria con
motivo del día europeo de la esclerodermia. Si hay que arrimar el hombro, ya
saben que pueden contar con nosotros. Un besazo:
Pedro
M.
